Historia.-

El hotel Casa Marías está ubicado dentro de un ambiente natural, integrado en el ecosistema y asentado en las raíces de una cultura y una tradición milenarias.Está situado a no más de 600 metros de las RUINAS ARQUEOLÓGICAS DE LA CIUDAD MAYA DE COPÁN, y todo el hotel nos hace sentir y pensar que estamos alojados en un trozo de vida y de historia de tan magna civilización. El Hotel Casa Marías, nace de la fusión de dos seres que tuvieron la ilusión y la fortuna de encontrarse, en el lugar indicado en el momento indicado. Uno juntó la tierra y el otro la ilusión y le dieron forma a este proyecto, de crear un espacio viviente y cálido en un todo natural, respetando a la flora y la fauna del lugar, pretendiendo mezclarse y en la medida de lo posible mimetizarse con el entorno, prometiendo formar par de él, cuidarlo y respetarlo y ayudar a todas las gente que se alojasen en él, a hacerlos sentir parte de éste lugar, ya sea por un día o por una vida.Este es un hotel, que vive y respira dentro de sus árboles, a su sombra, y nació y está creciendo manteniendo el fiel legado de los pueblos originarios, respetando toda la biodiversidad y compartiéndola con coherencia y sabiduría con todas las gentes que vienen a conocerlo y a formar parte de él.Y como bien dice la cosmovisión maya, no es importante lo que pensemos sobre lo que vivimos, sino que es importante, que sepamos que el pensamiento es vida y creación, y que creamos lo que creemos. Los mayas pueblo eminentemente científico, astrónomo y matemático (ellos ya trabajaban con el cero y el uno antes que muchos pueblos de la Eurasia occidental),es un pueblo pacífico, y entregado a los ciclos naturales de la vida, y tenía dos sincronarios mayores, uno solar y uno lunar.Los sincronarios son una medida del tiempo-espacio, son una continuación del proyecto de vida y energía en el todo contínuo.Ellos vivían sabiendo que todo lo que no asciende, se entierra, y su giro energético y de transformación iba en torno, hacia la izquierda, como el tornado, una energía ascendente, y como todo lo que no se mantiene quieto, y asciende hacia el sol, se transforma continuamente, cambiando su forma pero no su esencia. Las culturas europeas no entendían una energía y aun pueblo, transformador, siempre en cambio y en movimiento, y por eso al juzgar sus gestos de transformación lo asociaban a la muerte y al dolor, mientras que para nosotros era el salto de consciencia y vida, todo basado en la entrega y en la energía que está en todo, en continuo movimiento, y más aún, sabiendo y poniendo en práctica la coherencia de que nada nace y nada muere, ya que todos somos energía, y la energía ni nace ni muere, en el todo continuo, la energía solo se TRANSFORMA.En nuestro hotel vivirá la senda de los mayas desde el sincronario Lunar llamado TZOLKIN, y cada senda nos llevará a través de ésta página por todas las páginas y códices de información a través de las rutas marcadas por los Glifos (ó sellos de piedra). Ellos nos llevarán con su energía transformadora a sentirnos y vivirnos tras la información que ellos guardan y atesoran y las compartirán con el viajero, que desea penetrar en sus raíces y conocimientos a través de jugar a dejarse llevar por lo que sientan. Todo, todos estamos conectados al sol central de la galaxia, a SIRIO, y él les llevará silenciosos y conscientes, aún con sus tres ojos cerrados, a encontrar lo que desean sus corazones, en este viaje único a la casa de la diosa.Los mayas sabían que todos estamos compuestos o creados de dos energías, una solar y una lunar, una masculina y otra femenina, una del cielo y otra de la tierra, un ying y un yan, y comparten ese gesto con todo lo que les rodea en plenitud, por lo cual, entenderán el nombre de marías, porque queremos que tengan las dos referencias la de la madre que nutre y cuida, maría, junto a la coherencia cercana y total de la energía femenina nutridota en nuestro pequeño mundo, en nuestro pequeño corazón en el Gran Corazón del Mayab, acá en Copán.
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